4 de diciembre de 2012

Júpiter en oposición

Estamos en una época muy revuelta en términos planetarios. Por la mañana podremos observar una conjunción de 3 planetas y por la noche un planeta en oposición, Júpiter. ¿Quieren perdérselo? Si no es así, lean bien esta noticia.


Desde verano, Júpiter era visible a partir de la madrugada, apareciendo cada día antes. En aquellos momentos, mostraba una magnitud de -1.5, cuando se mostraba muy lejano y algo tenue, de menor interés, cuando el cielo estival copaba las posibilidades del observador. Ahora es muy distinto, ya que éste se encuentra a la menor distancia de nosotros, por lo que se puede ver enorme  y muy brillante.

Cada noche, a partir de las 18.30 horas en España (una hora menos en Canarias), podrá ser visible Júpiter, en el horizonte Este. Su localización será muy sencilla, podremos localizarlo justo donde sale el Sol, y por donde podremos apreciar la conjunción planetaria de la que ya hablaremos. Será imposible perdernos, ya que será un objeto enorme y muy brillante en el cielo, que, a diferencia de las demás estrellas, y como todos los planetas, NO parpadeará en el cielo.


Esta oposición de Júpiter no es la mejor, ni de lejos, atrás quedan las de 2009 y 2010, cuando este astro copó el cielo con una magnitud próxima a -3 y con un diámetro angular de 50 segundos de arco, aunque esta oposición no será del todo malo, alcanzándose durante estos días la magnitud -2.65, y un diámetro aparente de 48.4 segundos de arco, prolongándose la oposición hasta el 20 de diciembre, momento en que Júpiter comenzará otra vez a atenuarse, alejándose rápidamente de nosotros, y que no volverá a aparecer tan brillante hasta dentro de 1 año.

Podemos ver el astro brillante que se ve en la foto, la Luna. Por encima de éste, Júpiter. Bajo éste, podemos ver una formación en forma de Z. La estrella más brillante de ésta, la que marca el zig-zag es Aldebarán (abajo a la derecha de Júpiter). La agrupación estelar azulada que hay por encima de Júpiter, son las Pléyades. Sirva esto a modo de ubicación.

Será la ocasión perfecta para observar el cielo de invierno, ya que, al lado de este veremos una brillante estrella, Aldebarán. Si disponemos de unos prismáticos o de un cielo limpio, al norte de esta estrella podremos observar las Pléyades, un grupo estelar muy brillante, considerado el más bello del cielo, y a su vez un objeto del catálogo Messier, (M45), que nos servirá para observar el cielo profundo. Apuntando a la estrella brillante de antes, también podremos ver otro cúmulo, de menor vistosidad, pero igualmente de entidad, y muy conocido, las Híades.


Pero ello no es lo más interesante, volviendo a Júpiter, si disponemos de unos prismáticos, al apuntar a éste, veremos una gran bola de color blancuzco, incluso tirando a un color cremoso, no puramente blanco, y unos curiosos puntitos a su lado... ¡Son los satélites galileanos! Estos satélites, que aparecen como puntitos, reciben su nombre por Galileo Galilei, primer astrónomo que los atisbó con su pequeño telescopio. Incluso, si volvemos dentro de un par de horas, veremos que esos puntitos se mueven, como si fueran una compleja danza, en su movimiento de rotación alrededor del mismo.


Si tenemos un telescopio, será la gran ocasión para observar a Júpiter y su color, su cremosidad, las bandas del planeta, claramente visibles con un telescopio de abertura media, y su mancha roja, que jamás desaparecerá, y es uno de los rasgos característicos del planeta. También podremos observar los satélites galilenaos, que se verán como discos que bailan alrededor del planeta, incluso con sombras definidas, aunque complicadas de observar de manera visual. Incluso, si tenemos suerte, podremos observar, con prismáticos o con telescopio, cómo desaparece alguno de los satélites, por detrás del planeta, dado que, en su movimiento rotacional, pasa por detrás de éste, y desde nuestra posición no lo podemos observar. En una noche podemos ver cómo se desplazan e incluso como se ocultan; fenómeno relativamente frecuente y que, por ejemplo, esta madrugada va a ocurrir. Actualmente, mientras usted lee esto, hace un par de horas que Ío estaba por delante de Júpiter  -tránsito- , proyectando sombras sobre éste, y actualmente Europa está dando la vuelta en su viaje orbital, así que, dentro de una hora apenas podremos ver 3 satélites, ¿qué habrá pasado? Europa estará detrás de Júpiter y no podremos verlo desde nuestra posición.

Fenómenos curiosos que merecen la pena, dado que Júpiter será visible por casi 12 horas, desde primeras horas de la tarde hasta últimas de la madrugada, y podremos ver tanto a simple vista como con prismáticos e incluso telescopio, un grandísimo espectáculo, en el que encontraremos un crecido Júpiter, un espectáculo de ocultaciones y tránsitos de satélites, una danza satelital y un planeta surcado por diversos rasgos de identidad. Un fenómeno que sin duda uno no debe perderse, y más ahora, en que el planeta y sus satélites se muestran grandes, idóneos para la observación. Es la mejor época para que usted se inicie.

Y bien, ¿qué opina usted? ¿se lo va a perder? ¿alguna duda de cómo encontrarlo? ¿lo va a ver? Háganoslo saber mediante un comentario en Blogger, un tweet en @Blogastronomico o por correo, ¡haga saber su opinión!

Un saludo, buenas noches a todos (buenos días a quienes nos visitáis desde América, a todos vosotros), y feliz día a todos, y a los españoles, para los cuales mañana empiezan este período festivo, pero sepan que no por ello bajaremos nuestro ritmo. ¡Muchas gracias por todo!

3 de diciembre de 2012

Así fue la conferencia de la NASA de hoy. Opinión, descubrimientos, entérate.

Bueno pues, ya tenemos las noticias de la conferencia de la Unión Astrofísica Americana que se celebra todos los años, y que este año había tenido un gran seguimiento por el gran rumor que se creó por parte del Curiosity de que se había descubierto algo (irrevelable) que cambiaría los libros de historia. Veamos.


La conferencia comenzó a las 18 horas (hora española), 1 menos en Canarias, 4 menos en Chile y Argentina, lugares donde se siguió también con especial expectación por la comunidad astrónoma de sus respectivas regiones, momento en el cual salió la NASA a hablar. Días pasados desmintieron realmente que hubiera sido comprobada la existencia de partículas orgánicas, así que el rumor se fue disipando.


Primero salieron los diversos científicos de la NASA que fueron explicando las muestras que el Curiosity había recogido del suelo marciano, del equipo de dicho robot e incluso de los instrumentos que la ingeniería y tecnología española había llevado a Marte. Tras la presentación del instrumental con que se recogieron las muestras, se expusieron  las muestras tomadas de suelo  y al acabar, fueron a los hallazgos.


Lo principal a destacar es que encontraron ciertas moléculas inorgánicas, la más importante de ellas el agua, que habían encontrado a muy poca profundidad, casi de manera superficial. Marte tenía casquetes polares, pero compuestos de un hielo distinto al nuestro, formado por compuestos químicos distintos, así pues se ha confirmado la existencia de agua, azufre y cloro en el cráter Gale.



También se encontró, como la sonda Phoenix ya adivinó, la presencia de Perclorato, una sustancia formada, en términos generales de oxígeno y cloro, que indica que además de que hay oxígeno también hay cloro en su superficie (hay azufre, agua, hidrógeno, cloro, oxígeno y decenas de químicos superficiales más). No ha sido el gran hallazgo porque en realidad ya lo sabíamos por parte del Phoenix, pero ahora sabemos que se distribuye de manera general por la superficie marciana, por lo que indica que en el sustrato de la superficie hay una gran presencia de materiales inorgánicos y una atmósfera, aunque no tal cual se concibe en la Tierra.



Tras esto, los científicos procedieron a mostrar una serie de gráficos de la zona "Rockness", siendo así como se denomina a la zona donde se recolectaron las muestras del Curiosity, y la cual ha servido de estudio en esta conferencia. Allí mostraron la existencia de los diversos materiales de los cuales se hablaba, y un estudio de la presencia de los ya previamente conocidos que existían a nivel superficial, para así ampliar y detallar los estudios pasados.


También, como ya pusimos aquí en una imagen, se estudiaron los sedimentos que los antiguos ríos marcianos depositaron (aun así hoy hay agua, pero en escasa concentración respecto a la que hubo en un pasado), y se han analizado. Había algunos de tipo cristalino, otros simplemente sedimentos fluviales, y otros, sin embargo parecían haber sido originados por volcanes en un pasado remoto. Quizá esto coincida con que, por ejemplo, el monte más alto del Sistema Solar, el Monte Olimpo, de 22 kilómetros de altitud (casi tres veces el Everest), sea un volcán. Marte, como casi todos los cuerpos del Sistema Solar, tuvo un vulcanismo establecido, que se hace patente en la superficie y el sustrato del planeta.

Las muestras pues, pese a no ser el objetivo por el cual se desató el seguimiento masivo de esta conferencia, fueron interesantes y demostraron la situación del planeta, ampliando los conocimientos que teníamos de Marte y definiendo ya la composición de su superficie, pero si en la Tierra hay miles de zonas geológicas, miles de sierras y millones de elevaciones, un cráter de Marte puede servir para conocer la composición en líneas generales del planeta, pero no ampliamente, por ello se realizarán más comprobaciones; de momento las muestras tomadas son muy interesantes y han servido de mucho a nivel deductivo. Ya sabemos qué hay en la superficie de Marte, sus concentraciones y los minerales que predominan.

Llegó el turno de que hablara John Grotzinger, sin duda el científico más importante de la NASA a la hora de dar comunicados, y uno de los más serios y con mayor experiencia con el que cuenta esta asociación, y al que todos los astrónomos estaban esperando escuchar. Era la hora de conocer el 'gran descubrimiento'. Las primeras palabras de Grotzinger fueron en halago de la misión, del robot, de los descubrimientos que se habían realizado en apenas 4 meses, y del optimismo en la misión.

Grotzinger, echando mano de su veteranía, manejó con docilidad la situación, y dijo que el éxito del Curiosity no se medía en hallazgos puntuales, sino en el conjunto de hallazgos, descubrimientos y estudios que éste había ofrecido a la comunidad científica y astronómica. Dicho esto aprovechó para comunicar lo que todos los astrónomos, científicos y seguidores de la conferencia esperaban, lo que podría ser el gran hallazgo.


Grotzinger había aprovechado, con la frase anterior, para quitar hierro al asunto, y dijo que habían sido encontradas moléculas orgánicas (¡noticia, sin duda!), pero que discrepaba, no debíamos de cantar victoria, porque, como en otras ocasiones pasó, esta materia podría provenir de la Tierra (contaminación terrestre), dado que los materiales fueron realizados en la Tierra por unos empleados y unas máquinas que pudieron entrar en contacto con su superficie. Grotzinger dijo que se estaba analizando prudentemente estos hallazgos de moléculas orgánicas, que habían sido encontradas en forma de carbono y oxígeno. Habiendo carbono, material imprescindible para la vida y quizá uno de los más importantes, y habiendo oxígeno, necesario para todos los cuerpos celulares, y presente en la atmósfera, junto con el agua descubierta, haría posible cualquier forma de vida, pero en realidad puede haber sido contaminación terrestre, el oxígeno ya se conocía previamente, pero el carbón pudo venir de cualquier manera a Marte desde la Tierra.


Grotzinger llamó a la calma, a que no hubiera prisas, que el Curiosity lo estaba haciendo mejor de lo esperado y, en alusión a lo que dijo la cuenta de twitter de Curiosity, sobre que el hallazgo cambiaría los libros de historia, dijo una frase que nosotros nos guardamos: "He aprendido que tienes que tener cuidado con lo que dices, y más aún de cómo lo dices". Haciendo alusión a que los rumores globales del Curiosity fueron infundados, primero por decir algo que no fue verdad y segundo, por decirlo de manera tan sensacionalista, ya que él anunció la existencia de material orgánico, pero sin especificar si era terrestre o marciano, resguardando así su rigor político.

La conferencia, tras las palabras del gran y afamado John Grotzinger, acabó en torno a las 18.40 horas en la Península, las 17.40 en Canarias y las 14.40 en Chile y Argentina. Dejándonos principalmente con dos nuevas:

- La tesis de los materiales superficiales de Marte, como son el agua, el perclorato, los distintos tipos de minerales, las rocas volcánicas, el sustrato superficial, y también los estudios de la composición del suelo que fueron muy completos.

- La posible existencia y dejada en el aire, de materiales orgánicos, que ningún científico ha querido evaluar, y ha dejado la responsabilidad de éstas a los laboratorios, donde dicen, se va a estudiar su proveniencia y se va a volver a tomar datos y muestras de zonas anexas para ver si se repiten o no estos materiales y si es en la misma composición.


En nuestra opinión, lo más interesante sin duda ha sido el ver los estudios que ha hecho el Curiosity y lo que ha avanzado en cuanto al conocimiento general del planeta marciano, muy completos y necesarios, ayudándonos a comprender y a formular nuevas teorías sobre el mismo. Quizá el hallazgo que tanto se rumoreó fuera menor de lo esperado, y generara poca expectación, lo importante ha sido encontrar el agua, los compuestos químicos nuevos y sus composiciones y quizá para algunos el sabor agridulce de que mencionen poco las moléculas orgánicas, sabiendo que quizá no las haya, y para otros con positivismo, sabiendo que hay probabilidades de que estas moléculas esencialmente vitales no sean terrestres, sino marcianas, sin duda alguna, para nosotros ha sido un gran balance del Curiosity en general. Quizá se esperaba más de aquel hallazgo pero no ha sido precipitado, aunque debieron esperar más y haber sido cautelosos.


En la opinión de nuestros seguidores, las encuestas que abrimos, dieron cierto positivismo. El 30% de los votantes creía que habría descubierto algo, pero sin precisar qué. El 50% creía que se habían descubierto moléculas orgánicas, y el 20% restante creía que no se había descubierto nada. Usuarios de twitter, como Jorge Loyola (@JorgitoLoyola) y Selena Cebrián (@selena_cebrian), opinando sabiamente del tema astronómico, se mostraron algo contundentes a la hora de opinar sobre esto, pues él piensa que la NASA debe de haberse callado algo sobre esas moléculas carbonatadas orgánicas que se encontraron, y ella opina que antes de crear rumores globales y crear castillos en el cielo que puedan derrumbarse sobre cimientos maleables, hay que tener pruebas fehacientes, de las que se ha carecido (pues Grotzinger alega estar estudiando estas partículas). Las opiniones han sido en verdad unánimes: si bien se ha descubierto bastante por el Curiosity, hay que demostrar lo que se dice, como dice Grotzinger: saber lo que se dice y cómo se dice.


Hasta aquí la crónica de la conferencia de la NASA de hoy. Pueden dejarnos su opinión mediante un comentario de blog, y en Twitter (@Blogastronomico), donde muchos usuarios se han mostrado muy activos esta tarde. ¡Muchas gracias por todo, seguiremos informando de esta materia en cuanto tengamos más noticias del Curiosity!

1 de diciembre de 2012

Astrofotografía planetaria del 29 de noviembre de 2012


Saludos, aquí os dejo la crónica de la, hasta ahora, observación más fructífera que he tenido en todo noviembre y en todas las que llevo escritas en el blog. Espero que la disfrutéis tanto como yo hice.

Instrumentos usados en la observación
Usé como siempre el telescopio GSO GSD 250C. Cuyas especificaciones son: Abertura: 254 milímetros (10 pulgadas) Distancia focal (f): 1250 milímetros (f/5) Uso del ventilador: No se usó en toda la sesión, no fue necesaria la aclimatación.

Oculares
TS Planetary HR de 4 milímetros (312x)
TS Super Plössl de 15 milímetros (85x)
GSO Super Plössl de 25 milímetros (51x)
Skywatcher LET de 35 milímetros (36x)

Condiciones de la observación
Localidad: Valencia, España
Seeing: 6/10, mejorando por momentos
Magnitud límite visual: +3.0
Horas: de 19.50 a 20.50 

Crónica
La noche se presentaba muy buena. La resolución era próxima a 1.5'' (1,5 segundos de arco), por lo que la calidad de detalles sería bastante buena: había buena transparencia. El seeing, no obstante, era aproximadamente de 3 sobre 5, que propició que no hubiera buena estabilidad, esta sería la única desventaja de la noche, porque, comparada con otras noches que tuve (10 y 19 de noviembre), esta era realmente buena. 

Primero empecé preparando todo el instrumental. Tuve que colimar el telescopio, por si acaso. Normalmente no es necesario ni procede, pero con cualquier movimiento brusco, golpe, es posible que se descolime débilmente, y como me costaba apenas unos segundos, tampoco era algo pesado.

Detalles en los mares lunares. En la foto los que mejor se ven son Mare Crisium, Mare Tranquilitatis y Mare Serenitatis.

Una vez colimado, el primer objetivo fue la Luna, lucía espectacular. Con el ocular LET de 35 milímetros (36 aumentos), se me aparecía la Luna, que ocupaba parte del ocular, de un brillo extremo, y con unos detalles y una alta definición que daba la sensación que podías acercarte a ella. La visión conjunta fue muy bella. Pude examinar los mares principales, y las formaciones de cráteres que en ella habitan, como el cráter Tycho, el cráter Copérnico y el cráter Plato (Platón) entre otros. La imagen, al ser de menor aumento, daba para abarcar la Luna y por tanto, para analizarla como placieras, también la luz se concentraba bastante menos: normalmente cuando alguien observa a la Luna Llena, es tal su brillo que deslumbra, hace complicado observar o simplemente hace que el observador pierda la adaptación visual que había ganado en la oscuridad.

 
En esta foto podemos apreciar los mares principales de la Luna.



En la foto podemos apreciar la turbulencia de la noche (visible en las ondulaciones de los bordes lunares), aún así pude distinguir detalles.



Detalles del Mare Humorum.  Se pueden ver rebordes muy craterizados.

No quise poner el ocular de 25 milímetros, porque sería una ampliación del 35 milímetros y una transición entre el 35 y el 15 milímetros; el 35 ofrece visión en conjunto y mucha resolución, el 25 ofrece un análisis superficial y el 15 milímetros ofrece un análisis personalizado. Así que, allá me fui con el 15 milímetros. La Luna, con esos 81 aumentos, lucía preciosa.



Detalles en el cráter Tycho.



Pude ver todos los mares principales y sus rebordes, los cráteres con mayor detalle (Tycho con esos aumentos era un desgarrador testigo), y analicé las formaciones de cráteres del polo sur lunar, cercanas a los bordes de la Luna en ese momento. Tras analizar todos los cráteres que habían cercanos a Mare Crisium, Mare Tranquillitatis, Mare Serenitatis, Mare Nubium, Mare Insularum, Mare Fecunditatis y Mare Nectaris, que no fueron pocos, empecé a echar unos últimos vistazos. A tales aumentos, pude observar, como hemos dicho, los rebordes de todos los mares lunares, estudiarlos y repasarlos con la vista y examinar los cráteres periféricos, que se mostraban perfectos aquel día;



Rehusé utilizar el 4 milímetros. Con el 15 milímetros, la Luna ocupaba todo el ocular, su brillo lo colmaba enteramente, así que empecé a perder la adaptación a la oscuridad y el brillo lunar era tal que molestaba débilmente a la vista, además la claridad era enorme (pude distinguir cuantiosos cráteres), pero la estabilidad era pobre. A 81 aumentos empezaron a surgir ondulaciones en los bordes lunares bastante evidentes, así que usar el 4 milímetros me habría dado una visión algo ondulante, si bien es verdad bastante detallada y digna de observación pero cegadora por igual, y en estos casos, la Luna se observa con un 4 milímetros cuando no es Llena, para observar ciertos cráteres y el terminador lunar y para evitar la ceguera. Con Luna llena, mala estabilidad y un brillo de -12.9 magnitudes, el 4 milímetros no era pertinente.




Tras toda esta observación de la Luna, que tengo conocidísima, pero que siempre nos muestra gratas imágenes, nos fuimos a Júpiter. Aquel día dediqué 1 hora a la observación planetaria y lunar. Fui directamente a los 81 aumentos (15 milímetros), la planetaria como bien es sabido, cuanto más aumentos mejor, siempre respetando la línea de la estabilidad. La imagen que quería de Júpiter era grande, rica y definida. El 15 milímetros es un ocular que nunca nos defrauda, tiene una calidad exquisita.


A 81 aumentos, aparecía magnífico. Resaltaba de entre el campo estelar en que se encontraba y, sólo moviendo el telescopio, no hizo falta ni localizarlo, lo advertí cuando apareció deslumbrante en el campo del ocular. Pude ver una bola de color cremoso. Sus satélites, estaban perfectamente ordenados, en fila, excepto Europa, que fue adentrándose en el planeta hasta hacerse invisible. La sensación que daban los satélites galileanos al verlos por el ocular era tridimensional, parecía que se iban adentrando en el disco del planeta. Esto era debido al orden de brillo en que se encontraban Ío - Ganímedes - Calisto y la fila diagonal que formaban. 




Por momentos la estabilidad mejoraba, y pude discernir brevemente las bandas ecuatoriales del planeta. Aún a 81 aumentos eran bandas rojizas débilmente visibles. Impresionan, en un mal día, la cantidad de detalles que se pueden apreciar y los colores con que se aprecian. Los satélites, cual danza, se iban moviendo uno tras otro, y Europa se adentró en Júpiter. Lo último que vi fue un punto resistiéndose a ser atrapado por Júpiter.




Con el 4 milímetros, el seeing, que era malo (éste debe usarse  para seing mejor de 4 sobre 5 u 8 sobre 10), no prometía grandes resultados. Al ponerlo vi un Júpiter muy brillante, y grande, que plagaba el ocular. Sus satélites llenaban el campo del ocular. Aún pude ver a Europa, despidiéndose hasta dentro de unas horas que duraría su viaje interplanetario. Los satélites eran puntos,  porque no pude distinguir más detalle. Júpiter era una bola enorme, pero a la que ya no le podía encontrar detalle alguno. Por momentos creí haber visto las bandas, pero la imagen fue amplísimamente mejor con el 15 milímetros que con el 4 milímetros. Salta a la vista que no era el mejor día para el 4 milímetros. Aún así aprecié un borrón blancuzco que se movía a gran velocidad,  pero sin detalles, esa fue la pena.



Así pues, habiendo pasado una hora de disfrute y de deleite, tuve que cortar la observación, había que hacer otras cosas y el seeing no iba a dar para más. Aquel día sólo tocaba planetaria o lunar; el cielo profundo había que reservarlo para otro momento.

Esperemos que os hayan gustado las fotografías, algo penosas, pero por algo se empieza. Dentro del seeing que tuve el otro día, son lo mejor que pude tomar. No olvidéis comentar o enviar un tweet (@Blogastronomico) con cualquier opinión o sugerencia sobre astrofotografía u observación. ¡Mil gracias y feliz fin de semana!
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