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17 de septiembre de 2014

Bellísima estampa en la constelación de Carina.


Esta es la gran imagen captada recientemente por el Wide Field Imager, en el observatorio chileno de La Silla, que quería compartir con vosotros por su singular belleza y por la cantidad de explicaciones que podemos sacar a partir de ella.
Para empezar, en primer plano, podemos ver dos brillantes y notorias zonas de formación estelar, pertenecientes al brazo de Carina-Sagitario, situado a su vez en la parte meridional de la Vía Láctea. En la primera zona (izda.) tenemos el cúmulo abierto NGC 3603, a su vez una zona HII (una nube de baja densidad poblada de gases ionizados donde se forman una gran cantidad de estrellas) situada a 20.000 años luz de la Tierra. En la segunda zona (dcha.), encontramos a NGC 3576, también llamada por algunos autores 'Nebulosa de la Estatua de la Libertad', una nebulosa menor de 'apenas' 50 años luz de radio, y no muy lejana a la Nebulosa Carina. 
NGC 3603 es un cúmulo abierto conocido por los observadores del Hemisferio Sur. Para los científicos, es todavía más conocido por el hecho de ser una región HII, iluminada por las estrellas que antiguamente se formaron a partir de esta nube, que se encuentra disipándose, y por albergar el mayor número de estrellas masivas que se han descubierto en cualquier cúmulo o nebulosa en nuestra galaxia, estando repleto también de un gran número de estrellas 'Wolf-Rayet', que son astros en sus últimas etapas de evolución que destacan por su brillo, por su gran tamaño (se 'inflan' rápidamente y llegan a alcanzar un radio decenas de veces mayor al solar) y por su gran expulsión de masa (en las últimas etapas de su vida, las estrellas se desprenden del material de su superficie).
La nebulosa menor NGC 3576, se encuentra a menos de la mitad de distancia que el cúmulo abierto NGC 3603 (9.000 años luz vs. 20.000 años luz), aunque se encuentran en la misma región galáctica -el brazo Carina-Sagitario o brazo de Sagitario, como algunos autores citan a secas-. Esta nebulosa, que en su día se catalogó como 6 objetos distintos en el New General Catalogue por la confusión de su observación, alberga como vemos en su parte superior dos anillos de gas y polvo que se originaron a partir de los vientos estelares de las estrellas recién formadas que expulsan todo el material de la nebulosa en que nacieron hacia el exterior. Así, su forma puede compararse a la de una eyección solar. Por último, las grandes manchas 'oscuras' que observamos bajo los anillos de gas y polvo, corresponden a los llamados 'Glóbulos de Bok', sobre los que ya hablé en el blog en varias ocasiones, que son zonas de una elevada tasa de natalidad estelar, formada por una gran cantidad de gas y polvo, que -al no poder ser atravesado por la luz-, adquiere esa tonalidad oscura.

Espero que os haya gustado la entrada, con la que volvemos de nuevo a la actividad. Buenas noches, España, y buenas tardes, América. 

31 de mayo de 2014

La gran cuna estelar de la Nube de Serpiente

Hace escasos días pudimos ver una preciosa estampa que nos llegó desde la Nube de Serpiente, y que comparto ahora con vosotros.


Esta es la imagen, que nos permite apreciar perfectamente la densa nube de polvo que se despliega en su interior, la cual alberga uno de los grupos estelares más jóvenes descubiertos nunca en nuestra galaxia. En ella vemos multitud de estrellas que empiezan a formarse a partir de pequeñas volutas de polvo y de gas. A la luz infrarroja se le han asignado colores que -a diferencia de ésta-, sí podemos ver, mostrando estrellas jóvenes de colores naranjas y amarillos, y una zona central exclusivamente gaseosa de color azulado. Esta zona está escondida a la vista en longitudes de onda visibles, pero la luz infrarroja puede atravesar el polvo, enseñándonos una pequeña porción del interior de esta cuna estelar.

A la izquierda de esta cuna estelar, podemos apreciar una zona oscura, envuelta en una cantidad de polvo tan grande que ni siquiera la luz infrarroja puede ver qué hay tras ella, resultando bloqueada. Dentro precisamente de esta zona oscura es donde las estrellas están comenzándose a formar.


Esta nube, que no es sino una vasta región de formación estelar, está situada a 750 años-luz, en la constelación de Serpens -Serpiente, en castellano-. El atractivo de esta nebulosa es que es una región que únicamente contiene estrellas de baja o relativamente moderada masa, y no alberga en su seno ni una estrella masiva o brillante, como sí que ocurre en otras regiones parecidas de mayor tamaño, como M42, La Nebulosa de Orión. Para que nos hagamos una idea, nuestro Sol es una estrella de masa moderada -de las que no hay en esta nube-, y por eso mismo se convierte en todo un misterio dilucidar si nació en una nube como Serpens o en otra como Orión.

31 de octubre de 2013

La Señal Wow! El día en que los extraterrestres se comunicaron con los humanos

En este día de Halloween, os quería hablar de la señal Wow!, quizá la señal más famosa y una de las pruebas -para muchos- más grandes de la existencia de vida extraterrestre. En este artículo os hablaré del origen y la repercusión de la Señal Wow! en la búsqueda de vida extraterrestre y las hipótesis del origen de la misma.


Orígenes de la Señal Wow!


Extracto de la cinta en que podemos ver la Señal Wow!


Todo ocurrió en la noche del 15 de agosto de 1977, una cálida noche estival que sería el recuerdo de muchos en la posteridad. Aquella, noche como otras muchas, el radiotelescopio Big Ear, perteneciente a la Universidad de Ohio (Estados Unidos), examinaba el cielo en busca de de señales extraterrestres que podrían ser enviadas a la Tierra en demostración de que hay vida inteligente en planetas extrasolares. Todas estas señales -en su mayoría radiaciones lejanas o "ruido" causado por interferencias de aparatos-, eran escaneadas por los nada más y nada menos que 50 canales que este radiotelescopio era capaz de analizar, que quedaban impresos en 50 columnas -una por cada canal examinado- en una larga cinta de papel y computados por un ordenador IBM que interpretaba las señales en caracteres alfanuméricos.

Análisis de los datos por el SETI.

Estos carácteres alfanuméricos tenían un gran significado, ya que expresaban la intensidad de la señal recibida del 0 al 36 (36 significaba que la señal recibida era 36 veces más intensa que las interferencias normales y corrientes o "ruido de fondo" más correctamente), así pues, las menores intensidades correspondían a números del 0 al 9 (0 = intensidad nula, 1 = intensidad 1 -tan intensa como el ruido de fondo- y así sucesivamente), y los alfabéticos correspondían a intensidades superiores a 10, siendo "A" equivalente a una intensidad de 11, "B" a una intensidad de 12 -doce veces el ruido de fondo- y así hasta la "Z" que representaba una intensidad de 36 (recordemos que el alfabeto inglés posee una letra menos que nosotros, la "ñ"). No había intensidad superior a la 36. No había habido éxito hasta la fecha a la hora de encontrar señales potencialmente extraterrestres, dado que toda señal venida del exterior era de origen humano: interferencias mayoritariamente, que provienen o bien de los aparatos electrónicos humanos -si son de alta intensidad- o de ruido de fondo (radiación de fondo del Big Bang, radiación en forma de calor que el mismo suelo despide, etc.).


La intensidad de la señal Wow!

Lo que nadie se esperaba es que todo aquella noche cambiaría. Jerry Ehman, astrónomo encargado de analizar los datos de las señales recibidas por el Radiotelescopio Big Ear, impresos en cintas, cuando se hallaba escudriñando las señales captadas por el mismo Big Ear aquella noche, se quedó paralizado por un instante. Algo extraño, o al menos disitnto de lo habitual había sido procesado, y no había margen de error. Jerry, quien había sido enseñado en la interpretación de las señales, desde el primer momento supo que se trataba de una señal sospechosa, de aquellas que llaman "extraterrestres", sabía que esa era una de las señales que había que buscar. Una señal de una intensidad increíble que ningún objeto dentro de la Tierra podía producir y que, salvo una enorme interferencia, se trataba de un evento extraterrestre. La señal era 6EQUJ5 (la letra U denota que la intensidad llegó a ser de hasta 31 -sobre 36-), es decir, casi llegaba al máximo alcanzable. Las intensidades de esa señal -aproximadas- fueron de 6-15-27-31-20-5 valores que corresponden como hemos visto respectivamente al 6, a las letras E, Q, U y J y al número 5.

Ampliación de la cinta en que aparece la señal Wow!

El nombre de "Señal Wow" proviene de que Jerry, justo en el momento de observar esta asombrosa señal, las 23.16 horas de la noche del 15 de agosto de 1977, escribió con el bolígrafo rojo que estaba utilizando la expresión "Wow!", rodeando también la famosa señal y sus cifras. A raíz de la fama que fue cogiendo años después, a día de hoy se le conoce como la "Wow! Signal" o "Señal Wow!", la que se considera -a falta de confirmar su naturaleza- la primera señal de comunicación extraterrestre.


Hipótesis de la Señal Wow!


Localización exacta de la Señal Wow! 
En su campo, dos galaxias y decenas de estrellas.

La naturaleza de esta señal todavía no ha sido confirmada. Sí que se ha logrado saber de qué rincón del cielo proviene, no muy lejos de Sagitario, casi en pleno centro galáctico, como vemos en la imagen superior. En dichas coordenadas aparecen distintas estrellas a varios cientos de años-luz y galaxias aún más lejanas, por lo que, de haberse producido un mensaje, habría tardado unos siglos o incluso milenios, y nos llevaría a pensar que, de ser cierto que la señal proviene desde el espacio exterior hace siglos, debió ser enviada por un gran instrumento y por ende, por una civilización que nos lleva siglos o milenios de ventaja y muy preparada tecnológicamente.

La fuente de la Señal Wow! también pudo provenir de
un satélite.

No obstante, y es también muy probable y quizá lo más aceptado, que, lejos de ser una señal extraterrestre, pudo ser una interferencia humana: Existe la probabilidad de que las señales del radiotelescopio fueran rebotadas por un satélite en órbita o por cualquier trozo de chatarra espacial que haría que ésta se magnificara. Otras personas creen que simplemente pudo haber alteración de la señal por otro aparato que, aunque no explica por qué su intensidad es tan alta, sí que argumenta que se han obtenido diversas señales con intensidades superiores o iguales a 20 que han sido detectadas como únicas interferencias.

Radiotelescopio Big Ear, artífice del descubrimiento

En esta guerra de opiniones, tanto los defensores de la "interferencia humana" como los defensores de la "señal extraterrestre" tienen las mismas evidencias, y es que nadie aún ha logrado probar nada, ni encontrar la fuente de dicha señal. Sólo sabemos de qué sector celeste proviene, pero ni siquiera si allí encima se encontraba un trozo de basura o espacial, o nos aguardaba una civilización. A pesar de los casi 50 intentos que hubo de volver a apuntar al sector del que provenía la señal, no se pudo encontrar nada, y para más inri, la probabilidad de que el radiotelescopio pueda ser enfocado hacia las coordenadas exactas, será una entre millones. Aún así, Jerry Ehman, el mismo descubridor opina que, aparte de la gran sorpresa que le produjo esta señal, jamás se sabrá de dónde provino, aunque en su opinión es posible que fuera reflejada por cualquier satélite terrestre.

Jerry Ehman posando en el Big Ear. Por desgracia, 
fue demolido en 1998.


La Señal Wow: ¿Humana o extraterrestre? Y tú, ¿qué opinas?

Muchas gracias por leerla, buenas noches, España y buenas tardes América. Feliz Noche de Halloween y feliz día de Todos los Santos.

8 de junio de 2013

Cúmulos globulares: verdaderos enjambres de estrellas

Hoy os hablaré de los verdaderos colectivos celestes, las agrupaciones estelares más brillantes y a la vez mareantes del firmamento: los cúmulos globulares, verdaderas asociaciones estelares que parecen no tener fin.


¿Qué es un cúmulo globular?

Un cúmulo globular (llamados así por su peculiar forma) es una asociación normalmente de estrellas viejas, que comprende de 100.000 a 1.000.000 de miembros (con excepciones, claro está) que parecen estar pegados gracias a la acción de la gravedad que los mantiene ligados entre ellos. Los cúmulos globulares -después veremos por qué-, orbitan las galaxias de manera similar a los satélites, algunos incluso escapándose a sus brazos. Los cúmulos suelen tener una forma redondeada por la atracción de las estrellas entre sí (forma de globo), aunque puede variar: redonda, ovalada, ovoidal, elíptica... 

¿De dónde provienen? ¿Cómo se forman? Orígenes.



Los orígenes de los cúmulos globulares son sorprendentes. En su origen eran pequeñas galaxias que orbitaban alrededor de otra mayor, pero debido a la gran atracción gravitatoria de la galaxia "madre", se vieron desprovistas de su núcleo y de gran parte de sus estrellas y acabaron como meros cúmulos orbitando alrededor de ellas. Por ello algunos cúmulos más alejados de las galaxias parecen ser simples satélites; esto es algo que podemos observar en las imágenes de otras galaxias como Andrómeda o M74, cúmulos que parecen salirse de los brazos nudosos. Por ello decíamos que parecen simples satélites orbitando alrededor de la galaxia. En la Vía Láctea el número de cúmulos descubiertos es de "tan sólo" 150 (posiblemente tras los oscuros brazos hayan algunos por detectar), muchísimos de ellos incluidos en el catálogo Messier, debido a su gran brillo -la mayoría de ellos puede verse a simple vista-. El color del cúmulo depende de la edad de su miembros, ya que todos tienen la misma al haberse formado juntos.


Datos interesantes sobre cúmulos:


El cúmulo más brillante (y el más grande) es Omega Centauri, sólo visible desde el hemisferio sur. Cuenta con varios millones de estrellas, algunos astrónomos creen que hasta 10,  y se especula que sean los restos de una galaxia satélite de la Vía Láctea por su masa. Su magnitud 3.7 lo hace visible a simple vista incluso desde alguna que otra ciudad. Tan pegadas están las estrellas entre sí (0.1 año-luz entre ellas) que Bayer confundió el cúmulo con una estrella. Es a la vez el más denso y hay aún muchos astros desconocidos en el interior del cúmulo.



La zona con mayor concentración de cúmulos globulares es Sagitario. Y es de esperar, dado que es donde se encuentran el centro y los brazos galácticos, y sabiendo que los cúmulos globulares son restos de antiguas galaxias, es aquí donde deben buscarse. Hay más de 20 cúmulos globulares de gran brillo (magnitud < 8), de edades variadas. Escorpión (Scorpio) también alberga a la Vía Láctea y por ello destacan cúmulos como M4, uno de los mayores que se pueden observar desde el hemisferio Norte.


El cúmulo globular más brillante del hemisferio norte es sin duda alguna M22, en la constelación de Sagitario. Es el primer cúmulo globular del que se tiene constancia, descubierto hace casi 400 años y posiblemente con registros de épocas anteriores. Su magnitud 5.1 lo hace fácil de observar desde cualquier punto con una contaminación lumínica aceptable. Este cúmulo además es atractivo porque posee una nebulosa planetaria dentro de su núcleo, que ha podido ser detectada gracias a la tecnología disponible y que no es visible con ningún telescopio de aficionado, resultado de la explosión de una estrella que había en su seno. En él hay también hasta 100 agujeros negros -sólo 2 detectados-.


El cúmulo globular más grande del hemisferio norte es M13, en Hércules, cuyo tamaño es de 145 años-luz (33 veces la distancia desde la Tierra hasta la estrella más cercana a nosotros, Próxima Centauri). No es nada comparado con el cúmulo Omega Centauri, pero es de los pocos visibles a simple vista en el Norte, con magnitud 5.8. Se estima que en él hay cerca de un millón de componentes, la más brillante de magnitud 12. Es un cúmulo muy viejo, de unos 12.000 millones de años que debe su color a la gran población de estrellas gigantes y supergigantes rojas algunas moribundas. Yace a más de 22.000 años luz, en otros confines galácticos.


El cúmulo globular más cercano es M4, (podéis ver grandes imágenes de él y de Antares aquí) a "tan sólo" 7200 años-luz de nosotros. Brilla con magnitud 5.6 en la constelación de Escorpión (Scorpius), y su tamaño es de 75 años luz, algo más de la mitad que el Gran Cúmulo de Hércules. Posee un número más discreto de componentes, unas 50.000, nada comparado con los varios millones de Omega Centauri. Sus estrellas, que datan de hace 12.000 millones de años, le confieren su característico color. Es uno de los más asequibles para observar con telescopio, pues sus componentes más brillantes son de magnitud 10. 


Uno de los cúmulos más densos y a la vez lejanos conocidos es quizá M15, en la constelación de Pegaso. En él se concentran en su núcleo cientos de miles de estrellas, posiblemente hasta un millón que parecen agruparse en un orden caótico. A su vez es otro cúmulo antiguo y lejano, de más de 12.000 millones de años que se sitúa a 34.000 años luz de nosotros (un tercio del diámetro de nuestra galaxia). Su magnitud absoluta es una de las más grandes que se conoce en un cúmulo (-9.2) pero su extrema lejanía hace que su magnitud aparente sea de 6.4. Esto lo hace visible a simple vista sólo en espectaculares condiciones.

Espero que os haya gustado esta entrada, hecha para orientaros en los cúmulos globulares. Os hablaré este verano de los cúmulos que pueda observar (y quién sabe si también fotografiar) y os hablaré de los cúmulos abiertos y los que pueda observar y/o fotografiar. Muy divulgativa y curiosa. Si queréis hacer un comentario o sugerencia tenéis arriba la pestaña de contacto donde podéis enviar un correo, aquí podéis poner un comentario en Blogger, un tweet a @Astroatualcance o un mensaje, comentario (...) en Facebook a Astronomía a tu Alcance donde gracias a vosotros ya somos 500. ¡Medio Millar! Gracias por todo. Buenos días a los españoles y buen despertar a los americanos.

9 de diciembre de 2012

Diferencias entre astronomía y astrología

Saludos, muchos, al hablarnos por las redes sociales, nos habéis preguntado mucho por la astronomía, incluyendo la astrología, que es un apartado bien distinto y de otra índole, así que nos gustaría explicar las diferencias que hay entre estas dos ciencias, para que queden claras entre todos nosotros, pues no son lo mismo ni estudian lo mismo.


A nivel científico (interpretación):


- La astrología ha sido considerada de forma prácticamente unánime por la comunidad científica como pseudociencia, es decir, una práctica considerada como científica pero que carece de fiabilidad o de evidencias para considerarla como tal, y que normalmente lleva de la mano a afirmaciones místicas, esotéricas o aberrantes. La interpretación astrológica es subjetiva y se basa en las cartas, los astros o determinados entes para explicar el futuro, el porvenir de alguien o el origen de los mismos cuerpos astronómicos. En nuestro blog de ASTRONOMÍA a tu Alcance, hablaremos principalmente de esta ciencia siempre.

- La astronomía ha sido considerada de forma, esta vez unánime, por la comunidad científica como una ciencia, siendo una de las más importantes, una práctica considerada científica por haber contribuido al campo científico, por ser demostrable y por ser plausible. Es una ciencia objetiva en la que las distintas apreciaciones, tanto visuales como teóricas como fotográficas, se basan en comprobaciones o pruebas demostrables y reales, y en que cualquier teoría con peso ha de ser contrastada, y todo cuanto se dice tiene detrás una serie de explicaciones, ni místicas ni esotéricas ni de la índole psíquica. En el blog de ASTRONOMÍA a tu Alcance, hablaremos alguna que otra vez del apartado astrológico, sobre todo para hablar de los fenómenos, teorías, conspiraciones y vaticinios sobre cualquier tema. Por ejemplo, el Fin del Mundo de 2012, al que dedicaremos varias entradas estos días.


A nivel práctico, por ejemplificar, la astronomía y la astrología parten de los astros (astro- nomía y astro- logía), pero la diferencia entre ambas es que la astronomía es una ciencia objetiva en la que las opiniones sólo se valen de pruebas, tesis o demostraciones y la astrología es una ciencia subjetiva en que diversos astrólogos jamás coincidirán con sus vaticinios, dando su propia interpretación de los manifiestos astrales.

Los astrólogos miran una estrella, y emiten su teoría astral sobre ella, los cambios que conlleve, el grado de afectación hacia un ser, incluso el futuro que les puede deparar, siendo considerado esto como teoría, pero el problema es que esta teoría no puede ser demostrada, por tanto es pseudocientífica.

Los astrónomos miran una estrella o cualquier cúmulo, emiten su teoría o hacen sus estudios, sobre sus estrellas, sus componentes, sus detalles, su edad... Siendo considerado esto también como teoría, pero la diferencia con la astrología y lo que la convierte en ciencia es que la teoría puede ser demostrada, es contrastada, vuelta a analizar normalmente y por ello aceptada o declinada en función de su viabilidad. Esto es una ciencia.


En el ámbito observacional


Los astrónomos se valen de telescopios y prismáticos -normalmente- para observar, aunque también observan  a ojo desnudo. Con éstos, normalmente suelen observar estrellas, galaxias, cúmulos, y fotografiarlos, a veces incluso, con estos aparatos, descubren objetos.


Los astrólogos se valen únicamente de su mente, a veces su videncia y sus capacidades sensoriales (sexto sentido), que, en teoría, sin necesidad de estudiar ningún astro, (por cierto, los astros son seres inorgánicos e inertes), adivinan el futuro y el porvenir de una persona, o incluso el de una humanidad, sin necesidad de ningún aparato.

Mientras que los astrónomos se valen de aparatos de cierto tamaño para observar los astros, descubrirlos y estudiarlos, para formular teorías, apreciaciones y bitácoras, los astrólogos se valen de sus capacidades psíquicas para este mismo medio, la adivinación, que escapa al resto de astrónomos.

En el ámbito agrupacional


Los astrónomos se agrupan en cantidad de asociaciones, existentes para la mayoría de grandes lugares de cada región, y también hay al menos una institución por país, como la ESA (Sociedad Astronómica Europea), la NASA (la más conocida y subvencionada de todo el mundo y muy importante a nivel mundial), la IAU (Unión Astronómica Internacional), etcétera... En la que los astrónomos iniciados, aficionados, profesionales o de gran prestigio, gobiernan las asociaciones, salen a observar en conjunto y crear publicaciones escritas.


Los astrólogos rara vez se agrupan entre ellos, y no podemos hablar de astrólogos iniciados, profesionales (...) ya que cada uno tiene su propia manera de analizar los astros, y un astrólogo puede comenzar sin mucha preparación anterior a exponer sus pensamientos sin ni siquiera haber estudiado previamente o sin pasar exámenes. Las asociaciones astrológicas siguen existiendo, pero no hay tantas como astronómicas, ya que, a diferencia de la astronomía, en la astrología no se pueden convocar reuniones observacionales, y cada uno tiene su propia opinión; además, no hay ninguna gran asociación astrológica en el mundo, y muy pocas realmente, por no decir ninguna, son subvencionadas.

A nivel profesional:



Los astrónomos suelen tener estudios de cualquier tipo, muchos orientados a ciencias para facilitarles su labor. Se pueden agrupar en astrónomos simples, iniciados, aficionados, veteranos o profesionales. Para cada uno de esos rangos, un astrónomo ha de conocer el cielo, disponer en ocasiones de un buen instrumental, haber contribuido a la astronomía, tener una determinada sapiencia en este campo... Y los astrónomos más importantes, que copan puestos en observatorios, revistas, asociaciones, instituciones, tribunas o grandes foros mundiales, necesitan tener un gran nivel y fama (algo por lo cual se les conoce y contrata), haber contribuido a la ciencia, habiendo estudiado determinadas materias y, sobre todo, habiendo realizado estudios o publicaciones en esta materia, teniendo cierto renombre.


Los astrólogos no se distinguen en grupos porque simplemente cada uno tiene su propia manera, y no por ello mejor o peor de analizar a su libre estilo los astros. Muchos astrólogos no necesitan tener estudios, ni siquiera científicos, para comenzar en la profesión, y para tener cierto renombre, no hace falta ser profesional o llevar años de videncias, además los astrólogos más importantes, no han contribuido para nada al campo de la astrología, ni en nivel ni en estudios ni en tesis ni teorías, y pocos tocan las publicaciones, pues como pseudociencia, éstas carecen de valor teórico y práctico, ellos entran sólo en su campo práctico. Para ser astrólogo se requieren menos práctica, estudios, material y carrera que para ser un astrónomo, materia en la cual,  si quieres tener renombre o un gran puesto, necesitas estar años aprendiendo, requieres de un gran instrumental y de labor.


En fin, hay decenas de diferencias mayores, pero quizás estas son las principales, es un concepto desconocido, y mucha gente comete fallos considerables al considerar al astrónomo como astrólogo, a la astronomía con la astrología y viceversa, porque cada una tiene sus principios, y hay que respetarlos por igual, pero también hay que considerarlos.

Un saludo, si queréis dar vuestra opinión, ahora podéis hacerlo con mayor libertad que nunca, un comentario en Blogger, un tweet en @Blogastronomico o un mensaje en "Astronomía a tu Alcance" en facebook bastará para saber vuestra opinión, que respetamos, valoramos e inmediatamente contestaremos en el medio que nos la hayáis enviado. Por encima de todo estáis vosotros.

Un saludo a todos, muchas gracias por leernos día tras día, y feliz fin de semana a todos. ¡Sed felices!

24 de noviembre de 2012

Magnitud aparente - ¿Qué es? Escalas

Saludos a todos nuestros lectores, hoy vamos a hablaros de la magnitud aparente. Quizá era un concepto que hacía tiempo que deberíamos de haber tratado, pero, mirando los artículos de las galaxias más débiles y de los catálogos PGC y demás, que un día hablaremos de ellos, hemos manejado datos de magnitudes, y dado que muchas personas no saben qué es el concepto ni en qué se basa la escala ni cuál es la misma escala, vamos a aprovechar para disipar todas las dudas.


¿Qué es la magnitud aparente?

Como su propio nombre indica, magnitud aparente es la magnitud que aparenta tener un astro, con la cual aparece a nuestros ojos, y mide el brillo que los astros en general poseen individualmente.


Este concepto fue concebido por Hiparco de Nicea, un geográfo, matemático y también astrónomo de la Antigua Grecia que vivió hace más de 2000 años, quien ya escribió un catálogo con 1.024 estrellas visibles a simple vista en 48 de las 88 constelaciones. Las estrellas de este catálogo, de hecho, comienzan por el nombre "HIP".


Ptolomeo, de origen familiar griego y egipcio, dos siglos después, escribió el Almagesto, libro que compilaba el movimiento estelar y planetario desde su punto de vista. En él hacía referencia a la diferencia de brillo entre dos magnitudes, que según él era de 2, (en lugar de los 2,512 concebidos en la actualidad).


Quien modernizó y compuso el valor actual, fue Norman Robert Pogson, uno de los astrónomos ingleses más reconocidos de la historia, quien utilizó su propia escala, que enunciaba que una estrella de magnitud 1 era 100 veces más brillante que una de magnitud 100, asignándole a la estrella Polar una magnitud aparente de +2, por lo cual su ratio era de 2,512 veces por magnitud aparente.  Posteriormente, al descubrirse que la Polar era una de muchas estrellas de brillo variable, se decidió fijar a la estrella Vega, de la constelación del Cisne como la referencia a la magnitud 0. De hecho, la magnitud de Vega es de +0.04.

Cálculo

Cuanto menor sea el número de magnitudes de un objeto, más brillante será éste, y cuanto mayor sea su magnitud, más débil será. Así pues, un objeto de magnitud 0 será mucho más brillante que un objeto de magnitud 8, que será más tenue.

La diferencia de magnitudes entre dos objetos se puede calcular mediante potencias, partiendo de la cifra 2,512, que como hemos dicho anteriormente es la razón que usaba Pogson para calcular  la diferencia de brillo entre las estrellas por cada diferencia de magnitud.

Una estrella de magnitud 4 será 2,512 veces más brillante que una de magnitud 5, ya que, como hemos dicho, es una magnitud que se basa en las potencias, y 2,512 elevado a 1 es 2,512. Una estrella de magnitud 4 será 6,3 veces más brillante que una de magnitud 6, resultado de elevar 2,512 al cuadrado.

Para calcular la diferencia de brillo que hay entre una estrella y otra, no hace falta otra cosa más que elevar 2,512 a la diferencia de magnitudes entre las dos estrellas. Una estrella de magnitud 7 será 250 veces más débil que una de magnitud 13, resultado de elevar 2,512 a 6, siendo 2,512 la cifra que usaremos siempre y 6 la diferencia de magnitud entre las dos estrellas.

Lista de objetos con sus magnitudes

Para que os hagáis una idea de las magnitudes de los objetos y de la diferencia abismal que hay entre ellos, os hemos elaborado una lista, cogiendo información de los distintos objetos que existen  en el firmamento.

 -26.7: Magnitud del Sol
 -12.7: Luna Llena
 -10.0: Cometa más brillante de la historia, el Ikeya-Seki (1965)
   -7.5: Supernova del 1006, la más brillante observada nunca
   -6.0: Supernova del 1054, que originó la nebulosa del Cangrejo
   -4.9: Brillo máximo de Venus en oposición
   -3.0: Brillo máximo de Júpiter en oposición
   -2.9: Brillo máximo de Marte en oposición
   -2.4: Brillo máximo de Mercurio en oposición
   -1.5: Estrella más brillante del cielo, Sirius (Sirio)
   -0.7: Segunda estrella más brillante del cielo: Canopo
   -0.5: Brillo máximo de Saturno en oposición
  +0.0: Brillo de Vega, la estrella de referencia como "punto 0".
  +1.2: Magnitud aparente de la estrella Antares
  +2.0: Estrella Polar
  +3.0: Magnitud límite de los grandes suburbios
  +4.4: Magnitud del satélite Ganímedes
  +5.3: Brillo máximo de Urano en oposición
  +7.0: Límite visible a simple vista fijado para la mayoría de la población
  +7.7: Brillo máximo de Neptuno en oposición
  +8.0: Límite de objetos visibles a simple vista según John Bortle
  +8.1: Magnitud del satélite Titán, de Saturno
+10.0: Magnitud límite de cualquier binocular en un cielo contaminado
+11.0: Magnitud límite de unos binoculares 20x50
+12.5: Magnitud límite de un telescopio de 100 milímetros
+12.8: Magnitud límite de un telescopio de 114 milímetros
+13.5: Magnitud límite de un telescopio de 150 milímetros
+13.6: Brillo máximo de Plutón (imposible de ver con un telescopio de 150 mm)
+14.5: Magnitud límite de un telescopio de 203 milímetros para un observador visual
+15.0: Magnitud límite de un telescopio de 254 milímetros  para un observador visual
+15.6: Brillo de Caronte, luna de Plutón
+16.5: Brillo medio de las galaxias del catálogo PGC
+18.7: Brillo del planeta enano, Eris
+20.0: Magnitud media de un asteroide NEO
+21.0: Magnitud límite de una  CCD acoplada a un telescopio de 254 milímetros
+22.9: Brillo de Hidra, satélite de Plutón
+23.3: Brillo de Nix, satélite de Plutón
+24.5: Límite de una CCD en un telescopio de 16 pulgadas tras 25 horas de exposición
+26.1: Límite de una CCD tras 120 horas de exposición conseguido con el objeto M51
+27.0: Magnitud límite de un telescopio de 8 metros (Mauna Kea, Hawái)
+28.0: Magnitud del cometa Halley en 2003
+29.0: Magnitud de algunos exoplanetas
+30.0: Galaxias más lejanas detectadas por el Hubble
+30.2: Magnitud límite de la galaxia más lejana a fecha de 2010
+30.5: Magnitud límite de la galaxia más lejana a día de hoy
+32.0: Magnitud límite teórica del telescopio espacial Hubble
+35.0: Magnitud de la estrella LBV 1806-20, objeto más débil descubierto hasta hoy
+36.0: Magnitud límite de un telescopio de 40 metros (el ELT de Chile, que se construirá en 2022)



Y bien, ¿qué opina usted? ¿Le ha gustado la entrada? ¿Ve estas cifras una aberración? ¿Ve límites en el ascenso de las CCD? ¿Tiene alguna  duda? Déjenos su opinión mediante nuestro sistema de reacciones, mediante un comentario o mandándonos un tweet a @Astroatualcance. ¡Muchas gracias!

21 de noviembre de 2012

¿Por qué al telescopio aparece todo blanco y negro y no en color?

Buenos días lectores; ¿cuántos de ustedes se lo han preguntado esto alguna vez? ¿Por qué en mi telescopio aparece todo en blanco y negro? ¿Por qué no es tan colorido como se nos muestra? ¿Decepción o realidad? Ahora van a encontrar una respuesta a su pregunta, explicación incluida.



Lo primero. La afirmación no es cierta. Determinados objetos sí que pueden ser atisbados con color, como planetas y ciertas estrellas, como Venus, Saturno, Marte y Júpiter, que aparecen con sus respectivos colores. Venus aparece como una bola cegadora de color blanco amarillento, Saturno como una bola anaranjada, Júpiter como un objeto cremoso y Marte como un objeto oxidado, de un naranja muy notorio. Sólo dos objetos de cielo profundo pueden ser atisbados a color, y necesitaríamos telescopios superiores a 200 milímetros, como son la Nebulosa de Orión (M42), ciertas nebulosas planetarias y la Galaxia de Andrómeda (M31).

Explicación:

Bien, aclarado queda esto. Dado que es algo difícil de entender, pero sencillo en su explicación, os pondré un ejemplo. Imaginaos una habitación, pensad en cualquier cosa que sea de un color vivo. Ahora, probad a apagar las luces. ¿Qué véis? Nada. El ser humano es poco sensible a la luz, así que, en condiciones de oscuridad o penumbra pierde todos los colores. Ahora imaginemos que hemos apagado las luces de la habitación, pero nos llega la luz de la Luna. Veremos los objetos que ante hemos visto, pero seremos incapaces de observar color alguno, lo veremos todo gris y negro.


Este mismo ejemplo es extrapolable al telescopio. Cuando hay un cuerpo que los ilumina, -el Sol-, los planetas y otros cuerpos, son visibles a color, porque la luz que emite el Sol es tan intensa que refleja los colores de todos sus astros, dándoles brillo, y al situarse éstos astros a escasa distancia de nosotros, esta intensa luz llega a nosotros sin debilitarse. Es como si ahora nos girásemos y viéramos edificios iluminados por el Sol, son objetos iluminados por un cuerpo brillante y cercano a nosotros cuya luz llega instantáneamente a nuestros ojos.


El problema es que,  con objetos lejanos, como galaxias, cúmulos y nebulosas (cielo profundo en general), la dificultad es mucho mayor. Son objetos muy distantes (se encuentran a una distancia millones de veces mayor que la de la Tierra al Sol), que no están iluminados por ningún cuerpo cercano al observador, por ello la luz que emiten los cuerpos es tan débil que hace imposible distinguir color alguno, sobre todo en el fondo negro del cielo.

Es lo mismo que si nosotros apagáramos la luz de nuestra habitación: el fondo sería negro, como en este caso el cielo, pero un cuerpo lejano, (como la Luna), iluminaría lo suficiente la habitación como para que pudiéramos ver los objetos circundantes pero sin color, como objetos grises, (penumbra).


En el telescopio ocurre lo mismo: los objetos de cielo profundo distan millones de años luz de la Tierra, son objetos por tanto que su luz tarda en llegar millones de años a nosotros, es por eso por lo que ésta llega muy debilitada a nosotros durante su viaje. Al carecer los objetos de cualquier cuerpo que los ilumine directamente, su luz es débil y llega debilitada a nosotros, así que, el objeto apenas se ve iluminado, sin la afluencia de luz necesaria para apreciar colores, y tenemos suerte de ver los cuerpos astronómicos gracias a que el fondo celeste es negro, y por ello las luces débiles de los objetos, siempre blancas, contrastan con el fondo, dando lugar a una penumbra. Si el fondo celeste fuera de otro color distinto al negro, no podríamos distinguir ningún objeto de cielo profundo.


Los conos, parte de la visión encargada de distinguir los colores simples (blanco - gris - negro), se activa cuando la cantidad de luz existente es muy baja, por ello los humanos, en la noche no podemos distinguir colores, salvo en blanco y negro. Mientras que, otra parte de la visión, los bastones, comienzan a funcionar cuando la afluencia de luz es tal que se activan, y son  los encargados de captar colores. Dado que los humanos poseemos una proporción aplastante de conos en contra de bastones, somos mucho más sensibles al blanco y negro que a los colores en sí, y por ello nuestros ojos captan poca luz, de ahí a que, en condiciones como la observación telescópica, no podamos captar colores, ya que nos llega poca luz y el fondo celeste es negro, siendo imposible la estimulación de los pocos bastones que poseemos. Los gatos pueden ver en la penumbra porque tienen una proporción aplastante de bastones sobre conos, al contrario que nosotros. Por ello, distinguen muy bien los colores, y ven colores en una relativa oscuridad. Un gato mirando al telescopio distinguiría más colores y detalles que nosotros con total seguridad.


Ahora bien, ¿por qué con mi telescopio no y con otros más grandes sí? Hemos mencionado que es vital la existencia de luz a la hora de captar los colores; cuanta más luz más se reflejan éstos. Un telescopio de 150 milímetros puede captar mucha menos luz que uno de 250 milímetros, ya que este último al tener más abertura, tiene una mayor superficie por la que captar luz, y de ahí a que estos telescopios sean considerados como "tragaluces". Dado que estos telescopios captan más luz, son capaces de captar mayor parte de esa débil luz que emiten los objetos de cielo profundo, y por ello, los cuerpos aparecen mucho más brillantes, contrastados y luminosos, por ello, en ocasiones en que el objeto es amplio o se encuentra cercano a nosotros, podemos, gracias a esta captación extra de luminosidad, distinguir colores en los objetos.

Los telescopios de 150 milímetros tendrán muy difícil distinguir color alguno en cielo profundo, quizá con suerte y con técnicas de visión, puedan observar alguna nebulosa planetaria. Los telescopios de 200 milímetros llegan a mostrar algún color débil en ciertos objetos. Los telescopios de tamaño superior a 250 milímetros pueden llegar a mostrar la Galaxia de Andrómeda, la Nebulosa de Orión y una decena de nebulosas planetarias a color.


¿Por qué casi todos los objetos observables a color son nebulosas planetarias?

Las nebulosas planetarias son objetos distantes (de 800 a 800.000 años luz), generadas por la rápida expansión de gases, iluminados por una estrella, cuya luz excita los gases. Estos objetos son objetos lejanos, pero que poseen una fuente de iluminación propia y luz propia. Así pues, las nebulosas planetarias, muy coloridas gracias a la luz que su estrellas reflejan, son los objetos idóneos para mostrarnos colores.


Como es obvio, sólo las nebulosas planetarias cercanas podrán motrarnos colores. Su luz tarda menos en llegar y por tanto, llega menos debilitada, por ello el objeto se ve más grande y más brillante, y la cantidad de luz que nos llega es mayor, por lo tanto la cantidad de luz que captamos y el contraste con el fondo del cielo que existe, es suficiente como para poder captar color.

Pero esto no lo explica todo. ¿Por qué los colores que se observan en un telescopio son normalmente azules y verdes? ¿Por qué las nebulosas rojas no tienen color? ¿Por qué nebulosas de color amarillento no poseen color? ¿Por qué objetos enormes como M31 y M42 aparecen de color verde,o amarillo pálido? 

Muy bien, esto depende de nuestra visión. Los seres humanos como hemos dicho, tenemos poca fotorrecepción, y en ocasiones de penumbra captamos poca luz, (los gatos por ejemplo, no ven "ni papa" en la oscuridad, pero ven a la perfección en la penumbra). Dada nuestra escasez de receptores luminosos en la visión, sólo podemos ver una escasa gama de colores. ¿Cómo es eso, si los vemos todos? Vemos TODOS los que podemos percibir, pero no todos los que existen, existen miles de tonalidades más que nuestra débil visión no puede captar, que son llamados "infrarrojos". Como su nombre indica, están por debajo de la tonalidad roja.


Los colores están ordenados según su longitud de onda. Al ser los colores el reflejo de la radiación solar o de una fuente de iluminación, emiten ondas. Los objetos con menor longitud de onda, como el violeta, el blanco o el azul, son objetos cuyas ondas son más fáciles de sintetizar por el cerebro. Al fin y al cabo, cuando llegan estas ondas al cerebro, se convierten en sensaciones que éste trata de interpretar. Los colores amarillo, marrón y rojo, son colores de alta longitud de onda, difíciles de sintetizar por los bastones, por ello el cerebro interpreta la impresión que éstos envían y genera un color. Al fin y al cabo son sensaciones cerebrales, como las percepciones sonoras. Los colores por debajo del rojo -infrarrojos-, son imposibles de distinguir por los humanos porque son de una longitud de onda mucho más alta, y por eso son tan débiles que nuestros bastones no los detectan y por tanto el cerebro, al no recibir información de éstos, que son los encargados de captar la luz, lo interpretan como "nada", como la ausencia de color. Es como si para nuestro cerebro y para nuestros ojos no existieran.

Por ello las nebulosas planetarias que posean colores de mayor frecuencia (a mayor frecuencia menor longitud de onda), como el azul o el verde, serán mucho más fáciles de ver que cualquier nebulosa gigante de colores débiles (como el amarillo y el rojo).

NGC 6862 , Andrómeda

NGC 6210, Hércules


Las nebulosas de arriba, de magnitud 8 son visibles a color en telescopios de abertura mediana y alta, mientras que la nebulosa de Orión, (abajo), de magnitud 3, apenas es visible como un objeto verdoso y oscuro en el mejor de los casos.


Pruebe usted cualquier aplicación con infrarrojos. No verá nada. Cualquier aparato que funcione por ondas infrarrojas, son colores débiles que no podemos ver, aunque probablemente otro animal sí que pudiera hacerlo. Por ello las nebulosas planetarias, de colores vivos, suelen ser más fáciles de observar que las galaxias, fábricas de estrellas viejas y de nebulosidad oscura. Los objetos al telescopio aparecen de colores azules, grisáceos, y en el caso de la Nebulosa de Orión, violáceos, porque éstos son los colores del astro lo suficientemente potentes y luminosos como para que nuestra visión los capte, como para que nuestros bastones se activen. Cuerpos de color rojizo, amarillento, etcétera que emitan poca luz, como galaxias, el resto de nebulosa o los cúmulos, tendrán baja luminosidad, y por ello, los poco numerosos bastones que poseemos no se activarán al interpretar que no hay luminosidad.


Esto es todo por hoy, es una entrada básica para entender el mundo de los telescopios y la astronomía observacional, y una de las dudas más planteadas por los astrónomos principiantes, siendo una de las 5 mayores decepciones al comprar un telescopio según éstos, echando la culpa al telescopio, siendo la culpa de su propia visión en la realidad.

Esperemos que os haya gustado la entrada, no olvidéis seguirnos (@Blogastronomico) en twitter, y de poner un comentario si os ha gustado la entrada.¡Disfrutad de este miércoles y disfrutad también de lo que queda de semana! Seguiremos informándoos.

14 de noviembre de 2012

Seeing - ¿Qué es? ¿Cómo evaluarlo a simple vista? (I)

Saludos, volvemos con el blog tras un período de inactividad con una noticia que muchos astrónomos conocen, sobre todo los que usan telescopios en sus salidas, ya que, más allá de la potencia del instrumento, puede determinar la situación y calidad en que éste la va a desarrollar, es el Seeing.


¿Qué es?



El seeing, que determina la calidad del cielo en un momento determinado, viene dado por la distorsión atmosférica, que varía dependiendo de muchos factores. Por ejemplo: las altas velocidades del jet stream. Estas corrientes son vientos huracanados que existen en la troposfera, debidas a los cambios de temperatura que experimenta esta zona, y por donde canalizan las borrascas e irrupciones climáticas, actuando estos vientos de empuje y a veces de pasillo. Puede ser que una región, por ejemplo, esté siendo atravesada en un momento dado por una zona de altas velocidades del Jet, en este caso, las capas atmosféricas serán turbulentas debido a esta gran velocidad que enturbia la imagen. 



También puede estar causado por factores como la humedad, la presencia de nubosidad alta o la baja altitud sobre el nivel del mar. La humedad por lo general hace de espesante atmosférico, por así decirlo, ya que, en situaciones húmedas, la concentración de moléculas de agua atmosférica es alta, y por eso habrá mayor refracción, como puede pasar con la nubosidad alta que evita la captación total de luz, e indica que las capas altas de la atmósfera están frías, y por ello se conforman de cristales de hielo, por lo que la refracción será alta. La altitud sobre el nivel del mar, también es un factor importante en el Seeing, por eso los mejores cielos están en observatorios siempre por encima de los 2.000 metros de altitud.


¿ Cómo apreciarlo? 

Una forma de apreciar la calidad del cielo sin necesidad de medidas en una noche o incluso en un día normal, sin necesidad de mediciones, de una forma más o menos fiable.



Basta fijarse en las estrellas que se pueden observar a simple vista. Las vemos titilar (o vulgarmente, "parpadear"), por la luz que se refracta en la atmósfera. Como hemos visto, el mal seeing aparece en las condiciones de refracción alta, por lo que, cuanto más titilen las estrellas, peor será el seeing, y cuanto menos titilen, mejor será el seeing. 

El mal seeing suele apreciarse en el telescopio como dificultades a la hora de ver objetos, el ver objetos muy ondulantes o de aspecto líquido, el ver objetos con poco detalle, difusos, con tonalidades vagas, perder el color en algunos planetas, que la imagen se desestabilice con cierta facilidad...

Para evaluar el seeing de día, hemos de fijarnos en los rastros de los aviones. Todos hemos visto muchas veces los típicos aviones que, cuando pasan, dejan un rastro blanco a su alrededor, a modo de estela. 



En condiciones de buen seeing, esta estela es fina y delicada, y es muy difícil que se rompa. Sin embargo, si el seeing es malo, la estela se romperá, se formarán espirales alrededor de ella, se romperá en filamentos... Normalmente esto se puede ver evaluando el aspecto de las estelas. Si son finas y permanecen intactas el seeing es muy bueno. Si apenas varían, aunque se moldeen, el seeing es bueno. El seeing es regular si los trazos de los aviones empiezan a  desfigurarse, y el seeing es malo si éstos se deshilachan, se retuercen o se rompen en otros trazos. 

Esto viene dado porque, el buen seeing se da en condiciones de estela fina y delicada, que viene dada a su vez por una estabilidad en las capas altas atmosféricas, sin altas velocidades en el Jet Stream, que es incapaz de moldear el rastro del avión. Hablamos de trazo recto cuando la atmósfera está tranquila. 



Sin embargo el trazo se rompe, forma bucles, se desgaja o aumenta cuando el jet stream deforma continuamente el mismo, la temperatura es baja y los cristales de hielo forman cirros, las turbulencias atmosféricas o la humedad es muy elevada, lo cual se denomina como atmósfera turbia o atmósfera en movimiento.



El seeing es un gran problema a la hora de organizar salidas o de sacar determinados instrumentos, ya que no podremos utilizar oculares de bajo milimetraje (10 mm o inferiores) si el seeing es malo, ya que, a tantos aumentos, si la imagen ya de por sí es borrosa, hemos de imaginárnosla 100 ó 200 veces aumentada,entonces la sensación se acrecenta tanto que hace imposible distinguir nada en cualquier objeto,por muy grande o vistoso que sea, por ello, en la próxima entrega os vamos de hablar del Seeing en los Telescopios, recursos de previsión del Seeing y las escalas del Seeing a la hora de observar. Creemos necesario dividirlo en dos partes, la básica o principal (volumen I) y la iniciada o experta (volumen II), más enfocada hacia la observación.


Esto es todo por hoy, a partir de hoy vamos a iniciar una serie de introducción a la observación y a los conceptos astronómicos. Esperemos que os haya interesado, mañana más, pero no mejor porque es imposible.

Un saludo y buenas noches.

28 de septiembre de 2012

La Unidad Astronómica ya tiene valor exacto

Saludos lectores, retomamos la actividad del blog con una noticia reciente y curiosa para muchos.


Recientemente, la Unión Astronómica Internacional (IAU en inglés), decidió realizar una nueva y exacta medición de la distancia Tierra-Sol, conocida como Unidad Astronómica, a petición de un grupo de unos 3.000 astrónomos que se reunieron el pasado agosto en la capital china, Pequín. 



Llevaban los astrónomos mucho tiempo pidiéndolo, ya que cada uno usaba "su propio valor", y a veces, entre astrónomos los cálculos eran imprecisos o simplemente desconocían valores exactos, además era una medida la cual había sido vagamente calculada, se conocía pero no a la mayor exactitud.



Hasta ahora, una de las formas aceptadas, hasta 1950 aproximadamente, fue el paralaje, la única existente para calcular distancias de forma aproximada. De hecho, en 1672 se midió por primera vez la distancia Tierra-Sol, y fue de esta manera, mediante el paralaje. Giovanni Cassini observaba Marte desde París. Jean Richer desde Guayana. Pusieron en común las diferencias angulares entre los dos lugares, y calcularon la distancia Tierra-Marte, pasándola e interpretándola al Sol. Su resultado fue de 140 millones. Su acierto fue del 83-84%. 

Eratóstenes ya hizo los primeros cálculos, y su medida, dada en "estadios", la más famosa de la época en que formuló sus teorías, era casi igual que la arrojada ahora, la diferencia era aproximadamente de 1 millón de kilómetros. 



También hasta ahora era usada la constante de Gauss, según algunos profesores y científicos, un planteamiento complicado que enrevesa las operaciones y va en contra de la teoría de la relatividad, que, aunque fuera bastante preciso, podía ser sustituible mediante la medición exacta de la Unidad Astronómica.

Así, tras las constantes peticiones, decidieron realizar una medición que fuera exacta y precisa, para determinar exactamente cuál era la distancia y así fijar el valor exacto de la Unidad Astronómica, con el fin de acabar con los continuos debates sobre las distintas cifras, que distaban ligeramente unas de otras.




Esto fue necesario debido a que muchos científicos, incluidos astrónomos, realizaban estudios matemáticos, astronómicos y astrofísicos usando los datos existentes, y por lo tanto desconocían el error que podían tener, ya que, astronómicamente hablando, 5 millones de kilómetros de desviación no son nada, pero a la hora de realizar estudios precisos, hipótesis y teoremas, ese error iba acumulándose en cada una de las operaciones que se realizaban, y el aumento de la desviación era proporcional a las operaciones que se realizaban, por ello se decidió realizar esta medición. 



No se usó ni el método del paralaje, ni el cálculo mediante cientos de operaciones ni la enrevesada constante de Gauss, sólo se necesitó la avanzadísima tecnología actual y el instrumental observacional que poseemos para determinar con exactitud la Unidad Astronómica, fijada ya como 149.597.870.700 metros, o lo que es lo mismo que Ciento cuarenta y nueve millones quinientos noventa y siete mil ochocientos setenta kilómetros si lo pasamos a kilómetros o Ciento cuarenta y nueve mil quinientos noventa y siete millones ochocientos senta mil setecientos metros.

Muchos aficionados y científicos han aplaudido la medida, ya que estaban en la incertidumbre de saber si sus cálculos eran precisos o no, o si sus medidas eran las correctas. 

Algunos aficionados no están tan de acuerdo porque quizá tendrían que cambiar algunos sistemas y programas informáticos que tenían esta medida como la predeterminada para la Unidad Astronómica, que antes era de 149.600.000.000 metros, es decir, tenía una desviación aproximada de 2,12-2,13 millones de kilómetros, o lo que es igual a en torno 1,2-1,5% de error.




Una noticia que cambia ligeramente la astronomía, pero bastante a los aficionados. Esperemos que os haya gustado y no olvidéis comentar, seguirnos, votar mediante nuestro sistema de reacciones... Toda ayuda vuestra es apreciada, queremos seguir creciendo junto a vosotros.

¡Un cordial saludo de parte del blog, y que pasen un buen fin de semana!


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