20 de noviembre de 2012

Observación del 19/11/2012

Saludos, os traemos la crónica de la observación de ayer. Dado que fue entre semana, no dispusimos de mucho tiempo, bien es sabido que las observaciones se realizan los fines de semana, tiempos sabáticos en que podemos realizar sin ninguna restricción temporal nuestras observaciones. Dado que ayer fue una observación entre semana, sufrimos las restricciones propias de los estudios y las tareas.


Instrumentos usados en la observación:
Para la observación utilizamos nuestro telescopio de 10 pulgadas de abertura, un GSO GSD 250C:

- Abertura: 254 mm (10 pulgadas)
- Distancia focal: 1250 mm
- Relación focal: 5 (f/5)
- Uso de refrigerador/calentador: NO

Oculares:
TS Planetary HR de 5 milímetros (255 aumentos)
TS Super Plössl de 15 milímetros (85 aumentos)
GSO Super Plössl de 25 milímetros (51  aumentos)
Skywatcher LET de 35 milímetros (36 aumentos)


- Condiciones de la observación -
Localidad: Valencia, (España)
Seing: 6/10, mejorando rápidamente a lo largo de la observación hasta un 7/10
Magnitud límite visual: +2,6 / +2,8 (variable)
Hora: de 19.30 a 20.15 y de 21.40 a 22.00

Crónica
Dada la falta de tiempo y la escasez de observación (poco más de una hora contando la tardanza a la hora de preparar los instrumentos), nos dio poco margen de observación. Siempre y cuando haya tiempo, como en los fines de semanas, tendremos hojas de observación, bosquejos, pero entre semana, como es comprensible no tenemos tiempo suficiente para ello.  Ayer sólo hubo tiempo para una ruta estelar y para la observación joviana, teníamos cuentas pendientes con Júpiter el otro día.

Comenzamos con el ocular Skywatcher LET de 35 milímetros, éste, al ofrecernos un amplio campo, de 1.5 grados, nos permitió, recién pasada la tarde, con el Sol oculto, la zona del Norte. Dimos el paseo por Auriga, le dimos nuestro saludo a la brillante estrella Capela (o Capella).

En el telescopio parecía una joya que irradiaba un brillo blanquecino deslumbrante, cual diamante. Si Aldebarán es el topacio celeste, Capela es el diamante. Ésta es de magnitud 0, así que en el cielo aparece como un inconfundible brillo. Cualquier estrella de los alrededores parecía un ente apagado al lado de esta gigante blanca. Girando el telescopio varios campos al Este, vimos la pareja de Eta Aurigae y Zeta Aurigae, dos estrellas de magnitud 3, que conformaban una pareja separada por 35 minutos de arco (0,6º), que nos encontramos en el camino a Júpiter. Una de ellas parecía advertir un color azulado, (Eta Aurigae), pero la otra no parecía tener un color definido, aparecía blancuzca al telescopio.

Dado que no había más que observar, decidimos desandar y volver a Auriga, hasta llegar a Menkalinan, al Sur. Esta es otra estrella brillante. Auriga no será la constelación más interesante, pero posee estrellas verdaderamente fulgurantes. Encontramos pues la brillante y azulada Menkalinan, acompañada de una bella estrella anaranjada. Preguntándonos el nombre de ésta, miramos las cartas estelares, era "Pi Aurigae", una estrella de magnitud 4. Su separación era de 45 minutos de arco (0,7º), nada difícil de resolver, pero parecían una pareja de mucho contraste, en esta sí que pudimos advertir los colores. Ligeramente admirados con la visión, cerramos el tour por Auriga, poca cosa había más que ver.

Tras la noche, volvimos con Júpiter. Fuimos directamente a por el ocular de 15 milímetros a 85 aumentos. Lo primero que encontramos fue una imagen más estable y nítida que la del día 10 de noviembre, y se notaba. Júpiter era una bola de un color más cremoso, aunque nos costaban distinguir detalles, y los galileanos, que se encontraban próximos al disco planetario nos fueron difícil de advertir, excepto Ganímedes y Europa, que parecían escapar del dominio del planeta. Al contrario que el otro día, esa bola inexpresiva y fantasmagórica se convirtió en un ente revelador.

Entraron nubes altas que dificultaron la correcta observación, así que sólo tuvimos tiempo de usar el 5 milímetros durante unos milímetros, vimos una cremosa bola, de imagen aún bastante ondulante, pero sin punto de comparación con la del pasado día. Dado que Calisto e Ío se escondieron tras el planeta, no los pudimos atisbar, pero sí a Ganímedes y Europa, que se resistían a seguir el camino de sus compañeros. Vivimos la imagen de Júpiter, similar a la de una familia, con los galileanos, pequeños puntos discoidales que danzaban alrededor del planeta, mucho más pequeños.

Cuando parecía que íbamos a disfrutar de una buena noche, se echaron encima las nubes altas, que imposibilitaron la observación de los astros, cuando íbamos a estudiar Júpiter más de cerca, no tuvimos ni 20 minutos de sesión joviana, ya que hubo que abortarla por esta nubosidad, así que hubo que despedir con melancolía a Orión el Cazador, que nos invitaba a apresar a sus objetos y a Tauro, el Toro, que nos invitaba a galopar en sus lomos. Una pena. Hubo que dar por cerrada la sesión. Vimos un satélite artificial pasar fugazmente, como la sesión que habíamos vivido, y tras esto, recogimos.


Fue una pena. Hoy, la mejor noche del mes ha entrado nubosidad de tipo alto, tal como se preveía hoy en las cartas de predicción meteorológica, así que vamos a tener que esperar estos días de nubes altas a que haya un espacio de observación.

Esto ha sido todo por hoy, de la floja noche de ayer, que nos sirvió de nuevo para tantear el cielo y para marcar más de cerca los objetos que éste alberga, y cómo no, para descubrir nuevos. Esperamos que os haya gustado, no olvidéis vuestra opinión. Sabemos que no ha sido gran cosa, pero hicimos lo máximo que pudimos en esa situación.

Cualquier duda , opinión, comentario o crítica, ya sabéis, dejadnos un comentario en @Blogastronomico en twitter o en esta misma entrada en blogger.

¡Buenas noches, y feliz semana a todos!