27 de octubre de 2012

Júpiter en el cielo vespertino

Saludos lectores del blog, volvemos tras unos días con una noticia que nos acompañará durante meses en el cielo otoñal e invernal. Presten atención, porque es algo muy simple de ver, y muy bello de recordar.



Durante estos días, el gigante gaseoso Júpiter empieza a hacerse visible poco después de la puesta de Sol, a partir, aproximadamente, de las 20 horas, siendo visible durante toda la madrugada, como un punto muy similar a una estrella, pero de inconfundible brillo.


Júpiter está ganando terreno estos días, haciéndose visible en la noche temprana, dos horas después de la puesta de Sol, en torno a las 22 horas (hora española), en el horizonte Este, en la constelación de Tauro y  a baja altura.

La zona nos puede servir para contemplar diversos objetos, ya que como vemos, va a estar entre Tauro y Orión, pudiéndose observar la estrella anaranjada Aldebarán, el objeto más despampanante  del cielo: La Nebulosa de Orión -M42-, y el cúmulo abierto más conocido del cielo: Las Pléyades. Todo esto en un área reducida, que le dan un atractivo especial y se convierte en una zona de obligado paso  visual.


Alrededor de la medianoche podemos ir observándolo por el Este, bastante alto en el horizonte, al Norte de la nebulosa M42 y al Sur de las Pléyades. Será muy sencillo de localizar ya que, se mire donde se mire, no se encontrará, salvo la Luna, astro más brillante que ese, ya que relucirá con una magnitud de -2,28, y al lado se podrá apreciar otra brillante estrella, Aldebarán, notablemente más débil pero aún así una de las más brillantes del cielo, con magnitud +0.85.


Alrededor de las 2 y las 3 de la madrugada, sobre la Eclíptica, alcanzará el cénit, pudiendo ser observado con mayor nitidez, ya que es en el cénit donde la magnitud límite del cielo es mayor, no  pudiendo alcanzar la contaminación lumínica este punto. Así pues, podremos echar una mirada a su sistema satelital, los "Galileanos": Ío, Europa, Calisto y Ganímedes, fáciles de observar en el mismo planeta con unos binoculares o con un simple telescopio. Para esas horas ya se encontrará en el Sur.


Tendremos toda la noche para observarlo, así que no habremos de tener prisa, ya que el planeta se dejará de hacer visible cuando salga el Sol, encontrándose a 40º de altitud, y siendo visible incluso en el alba, cuando lo podrán ver si miran por sus ventanas hacia el Oeste (el punto contrario a donde está saliendo el Sol).



Como os decimos, y como podéis ver en las imágenes de autoría propia, es una situación muy interesante y bella de observar, sobre todo siendo a simple vista y que cualquier astrónomo, sobre todo principiante no ha de perderse, ya que es la ocasión perfecta para iniciarse en la astronomía, y como muchos nos hemos iniciado.



Un saludo, esperamos que os haya gustado nuestra entrada, como sabéis, podéis hacernos llegar vuestras opiniones mediante un comentario y mediante el sistema de reacciones que tenemos implementado debajo de cada entrada. Esto es todo.

¡Un cordial saludo y pasen buen fin de semana!